Es un sillón de masaje bastante viejo pero en buen estado. Funciona perfectamente, tiene diferentes programas de vibración y diferentes intensidades. A mí, personalmente, no me resulta agradable, pero me resulta cómodo para usarlo simplemente como sillón. Aunque como estas cosas van en gustos, quizá a otra persona sí que le guste el masaje. Tiene reposapiés, aparte, que se conecta al sillón y también vibra. Para recoger en Barrio del Pilar antes del sábado.